miércoles, 15 de marzo de 2017

Buenos dias conciencia. Soy Juan alcohlico drogadicto viviendo el plan de 24 horas.

Juan Enrique Corona Galvez
Buenos dias conciencia. Soy Juan alcohlico drogadicto viviendo el plan de 24 horas.
Las tradiciones son los principios por los que se guia nuestra comunidad. Yo imagino que estos principios nacieron de concesiones y de esfuerzos comunes, pues fueron escritos por los miembros de A.A que aprovechando la experiencia de las lecciones aprendidas, de las discusiones y las frustaciones, buscaron la mejor manera de actuar.
La Primera Tradición me dice que el bienestar común tiene la prefrerencia, porque la recuperación de cada individuo depende del bienestar de la comunidad. La experiencia de los grupos nos dice que es difícil quedarse, y recuperarse, en un grupo donde hay un mal ambiente, donde las discusiones son frecuentes, la gente está siempre de mal humor, y con frecuencia hay malas respuestas a las preguntas de los nuevos.
La Segunda Tradición nos dice que la única autoridad es la conciencia del grupo. La experiencia nos dice que la mejor manera de tomar las decisiones es a través del consenso de todas las personas del grupo. En los grupos de A.A ha dado malos resultados que las decisiones del grupo las tomen una sola persona o un pequeño grupo. En mi grupo base, las decision3s del grupo las tomaban sólo las personas que hacian servicios. Esto hizo que se tomaran decisiones absurdas. Una de ellas, que aprobáramos un presupuesto en el que el apartado de gastos era mayor que el de ingresos.
La Tercera tradición es un principio poco habitual. Casi todas las asociaciones tienen requicitos de ingreso, o trabajan para que una persona pertenezca a ella. Pero, si queremos crecer, tenemos que aceptar a cualquier persona que quiera dejar de beber. Si hubiésemos puesto normas para el ingreso, le habriamos impedido la recuperación a muchas personas que dejaron de beber y que fueron grandes servidores dentro del grupo y personas útiles fuera del grupo.
La Cuarta Tradición nos dice que cada grupo es independiente, salvo que afecte a otros grupos de A.A, como un todo. La experiencia, por lo menos la de mi grupo base, es que no debemos intentar gobernar a otros grupos o preocuparnos de las actividades de éstos, con excepción de las actividades que afecten a las actividades de otros grupos, o a AA como un todo. Nos cuesta mucho resolver nuestros problemas como para resolver los problemoas de los demás.
La Quinta Tradición nos dice que el único propósito de A.A es llevar el mensaje al alcoholico que aún está bebiendo. Si quiero ser humilde tengo que reconocer que no puedo dedicarme a todo, puedo hacer una gran labor ayudando a la gente a dejar de beber, pero no puedo resolver los problemas psiquiátricos, laborales o sociales. Yo no puedo arreglar todos los problemas del mundo.
La Sexta Tradición nos dice que nosotros no prestamos el nombre de A.A a empresas ajenas. Hemos aprendido que es mala idea intentar hacer campañas antialcoholicas o de educación.
En el pasado, AA intentó apoyar campañas de educación, incluso algunos miembros prestaron dinero, o dieron asesoramiento matrimonial con fracasos estrepitosos.
Un matrimonio se dedicó a dar consejos matrimoniales. Un miembro, cansado que intentaran governar su matrimonio, les dijo lo que opinaba de ellos, momentos en que dejaron de dar asesoramiento matrimonial. Dejamos tales actividades para la gente preparada para ello.
La Séptima Tradición nos pide que rechasemos dinero de fuentes ajenas a AA, que nos mantengamos con nuestras contribuciones. Esta Tradición reprecenta liberta para realizar nuestras actividades sin tener que depender que nos den, o no, una subendición, sin tener que obedecer las sugerencias de las personas que nos dan dinero.
La Octava Tradición nos pide que evitemos el carácter profecional. Yo soy un buen profecional en mi trabajo, sé estar ocho horas delante de una máquina. Pero desconozco los trabajos que no realizo. Dejemos los consejos médicos para los profesionales.
La Novena Tradición nos dice que mantengamos la estructura lo más simple posible.
La Décima Tradición sugiere que AA evite dar opinión en encuestiones ajenas a nuestro propósitos primordial.
La experiencia de los Washingtonianos demostró que opinar acerca de religión o de reformas alcohólicas nos aparta de nuestro propósito. Una comunidad que podia haber tenido grandes resultados, desapareció porque perdió su capacidad para contactar con la gente que queria dejar de beber.
La penúltima Tradición dice que usemos la atracción, y no la promoción, en nuestra relaciones públicas.
Debemos tener cuidado al salir en televisión, la radio o prensa, con nuestro nombres completos o con nuestra foto.
La Duodécima Tradición me pide que no divulge lo que se dice en AA, ni quién viene a las reuniones. Pocas personas van a estar dispuestos a compartir su experiemcia, si saben que vamos a contarlo fuera del grupo.
Machas personas se han visto defraudadas al enterarse que la gente ha roto su anonimato. Es dificil contar tus experiencias personales si sabes que la persona que tienes delante lo va a cascar fuera de la reunión. F24hs.

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